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Cuando hablamos de comodidad en un sillón, el diseño y la estética importan, pero hay un factor clave que muchas veces se pasa por alto: la profundidad del asiento. Elegir mal esta medida puede hacer que un sillón se vea increíble… pero resulte incómodo en el uso diario.
En esta nota te contamos, de forma clara y práctica, cuál es la profundidad ideal de un sillón, qué tener en cuenta según el uso y el espacio, y cuáles son los errores más comunes al elegir.
La profundidad de un sillón es la distancia que va desde el borde delantero del asiento hasta el respaldo, sin contar almohadones sueltos. Esta medida define cómo se apoya el cuerpo al sentarse y qué tan relajada o erguida será la postura.
Una profundidad correcta permite apoyar bien la espalda y las piernas, evitando tensión en rodillas y zona lumbar.
Ideal para la mayoría de las personas y usos cotidianos.
Permite sentarse con la espalda apoyada
Cómoda para charlar, leer o ver TV
Recomendado para livings familiares
👉 Es la medida más versátil.
Perfecta para quienes buscan un extra de comodidad.
Postura más relajada
Ideal para sillones de 3 cuerpos
Muy usada en sillones modernos
Pensada para descansar o recostarse.
Ideal para ver series o dormir siestas
Requiere almohadones de respaldo
No recomendada para personas bajas
Máximo relax, estilo lounge.
Muy cómoda para acostarse
Poco ergonómica para sentarse erguido
Recomendada solo en espacios grandes
Optimiza el espacio sin perder funcionalidad.
Mejora la circulación
Ideal para departamentos
Postura más recta
Recomendación clave:
Hasta 55 cm
Permite apoyar los pies en el suelo
Evita presión detrás de las rodillas
Para mayor confort:
Desde 58 cm en adelante
Mejor apoyo de piernas
Ideal combinar con respaldo alto
En estos modelos:
El asiento principal suele ser estándar (55–60 cm)
La chaise es más profunda (90–120 cm)
Ideal para combinar sentarse y recostarse
Preguntate:
¿Es para recibir visitas? → profundidad estándar
¿Es para descansar? → profundidad profunda
¿Es para uso familiar diario? → media-confort
La profundidad ideal siempre depende del respaldo:
Respaldo recto → menor profundidad
Respaldo inclinado → mayor profundidad
Almohadones sueltos reducen la profundidad útil
Elegir solo por estética
No probar el sillón sentado
No considerar la altura de quienes lo usan
Comprar sillones muy profundos para espacios chicos
Un sillón incómodo no se soluciona con almohadones.
Medí desde el borde delantero del asiento
Llegá hasta el respaldo fijo
No incluyas almohadones sueltos
Compará con sillones que ya te resulten cómodos
Aunque depende del uso y de cada persona, podemos resumir:
✔️ 50 a 55 cm: comodidad estándar
✔️ 55 a 60 cm: confort diario ideal
✔️ 60 cm o más: relax total
En Hogar Center te asesoramos para que elijas el sillón con la profundidad justa para tu espacio y tu forma de vivir el hogar.
👉 Descubrí nuestra línea de sillones y encontrá el equilibrio perfecto entre diseño y comodidad.
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